Transfórmanos, Jesús, y envíanos

como una familia carismática global, faro de esperanza en este mundo turbulento,

a ser el rostro y las manos de tu tierna misericordia.

Inspira nuestra creatividad para ser constructores de puentes,

caminar con los niños y jóvenes marginados de la vida,

y responder audazmente a las necesidades emergentes.